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Cómo llegar a un consumidor cada vez más desconfiado

Ante fenómenos como las fakes news o la publicidad falsa, los usuarios españoles se sienten cada vez más recelosos en internet. En este sentido, el estudio de Kantar TNS Connected Life destaca que Leer más »

 

Monthly Archives: marzo 2018

El arte de contar (buenas) historias o cómo ser el juglar que cante las excelencias de marca

A pesar de que el arte de contar historias es uno de los más antiguos y propios de la Humanidad, lo cierto es que, sigue siendo una disciplina compleja. Aunque la comunicación es la base sobre la que se construye el éxito de cualquier compañía, en los últimos años ha ganado visibilidad y fuerza la apuesta por el llamado storytelling.

No obstante, al mismo tiempo que la sociedad evoluciona, también lo deben hacer las narrativas para seguir captando la atención de los consumidores y, sobre todo, provocar algo en ellos, ya sean emociones o acciones.

Así, aunque cada día nos topamos con cientos de historias, no todas ellas son buenas. ¿Cuáles son las claves que hacen a una narrativa sobresalir sobre otras?

Bajo esta premisa se ha celebrado, en el III Foro Cultura Empresa, la mesa redonda “Descifrando las claves de las buenas historias” en la que han participado Jordi Gasull, productor y guionista de Tadeo Jones y Atrapa la Bandera; Susana García, marketing manager de Aquarius; Ángeles González-Sinde,guionista, directora y ex Ministra de Cultura; El Chojín, rapero, músico y artista urbano; Carlos Holemans, presidente y director general creativo de El Laboratorio y Juan Carlos Rubio, autor, director teatral y guionista.

Para comenzar el debate se han querido sentar las bases que definen una buena historia. Así, para Gasull, los elementos que componen un buen relato son: relato personajes, diálogo, tema, ritmo y valores de producción.

Desde el punto de vista de marca, García destaca que, para crear una historia de marca atractiva “antes de contar historias hay que escuchar qué cosas les preocupan y motivan a los consumidores. Una vez hecho esto podrás conseguir que los mensajes conecten. Para nosotros es fundamental que lo que contemos sea novedoso diferente y muy propio de la marca que está hablando”.

Con respecto a la fórmula perfecta de los relatos, González-Sinde afirma que “no es tan sencillo. Si supiéramos esas claves ser productor de cine sería un negocio de bajo riesgo, pero la incertidumbre en este sector es muy grande. Una vez que lanzas al mercado no hay rectificación posible”.

Y destaca que “hay algo que es muy importante, la oportunidad en el tiempo, decir algo, contar algo pertinente para el momento en el que vives. Adelantarse en el tiempo es tan malo como salir demasiado tarde. Esa es la parte más complicada, conectar con lo que está en el inconsciente colectivo en un momento dado”.

Además, González-Sinde critica el uso abusivo de las técnicas narrativas con fines comerciales y apuesta por  “conservar cierto elemento de verdad porque los consumidores son expertos en detectar el fraude y automáticamente las descartan”.

En el ámbito musical, señala Chojín, “hay dos cosas fundamentales” para crear historias relevantes: “Una es la comunicación en sentido estricto. No es suficiente contar algo,sino que ese algo tiene que hacer que una persona quiera escuchar”.

Por otra parte, añade, tienen que existir “lenguajes comunes, que no tienen que ver con la palabra, sino con entender que si tú eres capaz de encontrar lo que hay dentro de ti y es igual a lo que hay en la persona a la que quieres comunicar, has ganado. Ese es el fin último de la comunicación, encontrar un punto en común entre el que cuenta y el que recibe la historia”.

Holemans, por su parte, aporta la visión de la industria publicitaria en la que, las historias deben “tener algo de verdad” y es que, “la publicidad que funciona es aquella que cuenta, que consigue enganchar con algo que la gente considera que es cierto”.

Y se atreve a señalar un error que las marcas cometen de manera frecuente y que es responsable del fracaso de sus comunicaciones con el público. “Las marcas hablan de sí mismas con frecuencia, y eso es una torpeza. Cuando la marca aprende a hablar de lo que le importa a la gente, a escucharla y hablar de ella, te haces ameno. Es imposible seducir a alguien hablando de uno mismo”.

Para Rubio, “las mejores historias son las que se escapan de la estructura, pero son las que están impregnadas de la pasión de su creador. Ese es el germen de una buena historia”.

En cuanto al trabajo entre agencias creativas y marcas, García asegura que no existen temas “tabú per se. Creo que puede haber un gran equipo entre marca y agencia. Nosotros lo que buscamos es ser capaces de dar un territorio lo suficientemente fértil y amplio para que la agencia pueda crear y sorprender”.

Asimismo, destaca la importancia del trabajo de las compañías en la construcción de una personalidad y una voz de marca sólida que tenga una vida a largo plazo y para que “la agencia sea capaz de traer ideas” en base a esas pautas. No obstante, añade, el fin último es que la creación le guste a la gente y, en este sentido, apuesta por el respeto mutuo como base para la relación entre ambos agentes.

“Siempre trabajamos para una marca que tenemos que entender, tenemos que enamorarnos de ellas”, defiende Holemans. “Somos una especie de juglares que cantan las excelencias de las marcas. No somos artistas, somos artesanos que construimos mensajes, la voz de la marca. Se nos contrata para dotar a la marca de una voz y sostenerla en el tiempo, a veces más formal y otras mas informal, pero siempre es la misma voz. El arte siempre ha nacido del encargo y muchas veces lo que te da es seguridad de que la historia va a ver la luz”, señala

Finalmente, Rubio también coincide en esta idea y califica el encargo de “maravilloso, porque quiere decir  que alguien está interesado en que cuentes una historia”.

Vía: Marketing Directo

5 (despabiladas) estrategias para quitar las “legañas” al engagement en las redes sociales

En las caudalosas aguas de las redes sociales la palabra “engagement” está permanentemente flotando (como si fuera chapapote) y no despega de los labios de las marcas, aunque son muy pocas las que logran en realidad darle caza.

Las marcas no se casan de verter litros y litros de contenidos en las redes sociales, si bien tales contenidos dejan más bien impávidos a los usuarios, que se muestran extraordinariamente cicateros a la hora de regalar engagement en forma de interacciones a las empresas que se zambullen en el universo 2.0.

Echar el lazo al codiciado engagement no es fácil, pero hay unas cuantas estrategias de probada eficacia para clavar por fin al arpón a este concepto en las redes sociales. A continuación, de la mano de HubSpot, desmenuzamos algunas de esas estrategias:

1. Haga preguntas

La manera más sencilla de desperezar el engagement es simple y llanamente preguntar.

Las preguntas, ideales para sacar a grandes cucharadas las interacciones de las entrañas de la audiencia, deben tantear las opiniones de los usuarios. A casi todo el mundo le encanta, al fin y al cabo, opinar en los social media.

Los tests que ponen a prueba los conocimientos de la audiencia son también ideales para dar fuelle al engagement.

De manera similar, las encuestas (además de poner incalculables datos sobre la mesa) son una fórmula extraordinariamente eficaz para cosquillear el engagement y arrancarlo eventualmente de los brazos de Morfeo.

2. Dé alas a la expresión

Las plataformas 2.0 son formidables plataformas de autoexpresión, que encuentra la horma de su zapato en los ubicuos smartphones.

Para animar a los usuarios a autoexpresarse mediante la generación de contenidos en los que éste involucrada su propia marca los marketeros deben poner hashtags concretos en manos de la audiencia, proponer concursos (en los que haya fotos y vídeos de por medio), buscar activamente testimonios e invitar a sus clientes (y también a sus empleados) a abrirse paso en sus perfiles 2.0.

La clave es alentar la cercanía entre las marcas y sus seguidores y lograr en último término que los segundos se autoexpresen apoyándose en los productos y servicios de las primeras.

3. Ofrezca incentivos a la audiencia

Para clavar a la audiencia el aguijón del engagement hay que ofrecer a ésta algún tipo de incentivo. En el universo 2.0 los incentivos se enfundan a menudo el traje de la “gamificación”. No en vano, los usuarios beben los vientos por los juegos y las competiciones y más si hay algún premio en juego.

Pese a que los premios más valiosos son a priori los que hacen más tilín a la audiencia, un pequeño obsequio basta a menudo para arrancar de cuajo el corazón del usuario, que se conforma en realidad con muy poco.

4. Haga ofertas

Es una fórmula con bastantes años sobre sus espaldas, pero las ofertas (en sus múltiples vertientes) azuzan extraordinariamente el engagement que hay agazapado en lo más recóndito del corazón de la audiencia.

Para hacer una oferta lo más atractiva posible a ojos de la audiencia es importante que ésta sea lo suficientemente jugosa (y provista de descuentos superiores a un 20%), que vaya acompañada de una imagen en la que el producto aparezca siendo utilizado, que tenga fecha de caducidad (a fin de urgir al usuario a beneficiarse de ella lo antes posible) y que vaya de la mano de una campaña de promoción (para que llegue a oídos del mayor número de personas).

5. Sea útil

El engagement y la utilidad son en realidad uña y carne. Según un estudio de Content Marketing Institute e ion interactive, las dos principales razones que mueven a la audiencia a hacer uso de un contenido es la educación (que ese contenido sea portador de conocimientos valiosos) y el engagement.

El contenido útil y capaz de aguijonear el engagement del usuario puede metamorfosearse en herramientas, en vídeos, en guías, en webinars y en otros muchos formatos.

Para prender la mecha del engagement la utilidad es definitivamente un extraordinario carburante.

Vía: Marketing Directo

Las 5 cosas que los influencers quieren que las marcas sepan antes de trabajar con ellos

Ahora que el marketing con influencers se ha puesto de moda, los análisis y los estudios sobre lo que las marcas y las empresas deben hacer y deben esperar de los influencers se han convertido en una constante. Los análisis ayudan a perfilar estrategias, a fijarse objetivos o a escoger bien con qué influencers se debería trabajar. Pero, en esta avalancha de análisis, se suele perder de vista otro elemento, el de los influencers en sí, quienes también tienen su lista de reclamaciones y de expectativas.

Y, para saber lo que ellos quieren, se ha hecho un estudio analizando lo que interesa del otro lado. De las respuestas de los influencers en el estudio de Carusele, se puede llegar a ciertas conclusiones sobre lo que ellos esperan que las marcas y empresas tengan presente cuando se sientan a trabajar con ellos.

Los influencers aman sus blogs

Cuando se habla de influencers y se analiza cómo pueden servir a los intereses de las marcas, se habla casi siempre de sus perfiles en redes sociales. La importancia del influencer está en su peso en los social media. Pero, sin embargo, para ellos no solo sus perfiles sociales son importantes. Para ellos también son valiosos los blogs, tanto que son el elemento principal en el que quieren hacer contenido para las marcas.

Un 36% de los influencers que han entrevistado en el estudio lo ponen como principal espacio en el que quieren hacer branded content, adelantando incluso a Instagram (35%). Para las marcas, los blogs también tienen valor, ya que tienen una vida útil más larga que la efímera presencia de un contenido en redes sociales.

Snapchat no les interesa

O, como ponen en las conclusiones del estudio, Snapchat está fuera. A pesar de que la red social ha ido protagonizando análisis y previsiones, Instagram sigue ganando claramente en lo que a influencers toca. Tiene mucho más engagement y funciona mejor y los influencers lo prefieren. Según los datos del estudio, un 39% de los entrevistados apunta que es la red social con mejores resultados en engagement, frente al 16% de Pinterest o Facebook.

Los influencers no son amateurs

Es posiblemente lo que más claro quieren que tengan las marcas: lo que hacen para ellas es parte de su trabajo y requiere que trabajen. Un 46% de los influencers del estudio vive de ello y la mayoría lo ve como un trabajo (incluso aunque tengan otros).

Esto hace que las cosas que se vean con peores ojos sean, justamente, las que obvian esto. Un 53% señala que el principal reto de trabajar con marcas es que estas pagan demasiado poco. Si se tiene en cuenta que el 59% de los encuestados asegura que dedica 10 horas de trabajo a la semana a crear contenidos para marcas, se puede comprender su posición.

El influencer no acepta todo lo que le pidan

Un 85% de los influencers del estudio señala que tiene que comprender bien para qué sirven y qué beneficios tienen los productos antes de hacer un anuncio. Los responsables de las empresas muchas veces creen que el influencer simplemente hará lo que le digan que haga, que no funciona exactamente así.

La marca en cuestión no es su único cliente

Que es posiblemente un problema que comparten con muchos otros profesionales que trabajan como freelances: la marca en cuestión cree que todo lo que tiene que hacer en el día es lo que ellos necesitan o lo que ellos han pedido y la realidad no es exactamente así. Un 68% de los influencers señala que suele trabajar en tres o más campañas en el mismo mes de media, subiendo en períodos especiales como pueden ser la campaña de Navidad.

Via: Puro Marketing

Cómo llegar a un consumidor cada vez más desconfiado

Ante fenómenos como las fakes news o la publicidad falsa, los usuarios españoles se sienten cada vez más recelosos en internet. En este sentido, el estudio de Kantar TNS Connected Life destaca que el 61% de los internautas están preocupados por la gran cantidad de información personal que las marcas tienen de ellos y un 54% por el control que tienen las redes sociales.

El arte (y desastre) de “secuestrar” tendencias en los social media

El denominado “newsjacking” (también conocido como “trendjacking”), la técnica de la que echan mano las marcas cuando “secuestran” tendencias en los social media para llamar la atención sobre sí mismas, es un arma de doble filo. Bien utilizado, el “newsjacking” es un arma de atracción masiva en lo que al “brand awareness” se refiere. Mal utilizado, es una mortífera bomba capaz de destruir en cuestión de segundos la reputación (labrada durante años) de las marcas.

La clave para dar en el diana con el “newsjacking” es subirse al carro de las tendencias adecuadas en el momento adecuado. Es lo que hizo, por ejemplo, Oreo, cuando en la Super Bowl de 2013 se descolgó con un tuit (absolutamente mítico) en la que se hacía eco con muchísimo tino de un apagón ocurrido durante la final de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL).

Desafortunadamente no todas las marcas son Oreo y hay quienes “raptan” con poquísimo tacto tendencias 2.0 que después terminan estallándoles en la cara. Es lo que le sucedió a la marca de calzado Crocs cuando decidió rendir homenaje (con pésimo gusto) al recién fallecido David Bowie en enero de 2016. Las críticas se cebaron también con la marca de bolleríaCinnabon cuando la compañía expresaba sus condolencias por la muerte de la actriz Carrie Fisher con un tuit (dulce y amargo a partes iguales) protagonizado por uno de sus bollos.

El “newsjkacking” es un arte que puede metamorfosearse de manera extraordinariamente fácil en desastre (absoluto) si fallan tanto la oportunidad como el decoro (que las marcas no deben perder en ningún momento).

Para ayudar a las marcas a valorar si merece o no la pena hincar el diente al “newsjacking” la empresa de software Meltwaterha confeccionado la siguiente y práctica infografía (que promete resolver muchísimos entuertos):

Vía Marketing Directo

¿De locos? Las empresas ya diseñan sus productos para que sean ‘instagramables’

Muchas han sido las razones que tradicionalmente se han empleado para hacer que un producto u otro llegasen al mercado. Las empresas tienen que tomar decisiones informadas y valorar muy bien lo que hacen y por qué lo hacen, lo que les ha llevado a centrarse en muchos terrenos y escenarios. Las modas marcan lo que se produce, los intereses de los consumidores y los cambios que en esto sucede también, así como las sensibilidades cambiantes o los intereses destacados en cada una de las ocasiones. Los consumidores quieren, al final, los productos que les interesan.

Cuando aparecieron las redes sociales, estas se convirtieron en un elemento más en la ecuación de lo que interesa y lo que no al consumidor, al menos como fuente de información. Las diferentes redes eran un canal emergente de datos, ya que en ellas los consumidores contaban lo que les importaba e interesaba, lo que estaban comprando, lo que habían dejado de adquirir o hasta las cosas que entraban en su lista de deseos.

Para las compañías, además, las redes sociales se convirtieron en un escaparate de nueva generación en el que no solo importaba lo que ellas compartían sino también lo que sus propios consumidores transmitían. Las fotos, los comentarios y las publicaciones que sus compradores eran una manera de dar a conocer sus productos o de lograr que estos convenciesen a los demás consumidores. Esto hizo que no solo se convirtiese en importante la propia actividad en redes sociales de la compañía, sino también que esta empezase a ver como crucial y destacada la actividad de los consumidores y que se posicionase para potenciarla.

Pero ¿dónde está el límite en lo que se puede o debe hacer para potenciar la presencia de la marca y de sus productos en redes sociales? ¿Cualquier cosa vale para lograr que la marca se convierta en la última foto en Instagram de sus usuarios, incluso el supeditar el diseño del producto a ello?

La cuestión está marcada por lo que las marcas y las empresas están haciendo últimamente. Adidas acaba de lanzar un nuevo modelo de zapatillas, uno que nació con Instagram directamente en mente.

La zapatilla de Adidas que nació para tus fotos

El modelo es una versión de una zapatilla que se remonta a 1979 (lo que ya da el toque vintage y retro que tanto gusta en la actualidad) pero también uno pensado para las redes sociales. La Deerupt quedará muy bien en las fotos en Instagram. Y no es algo que digan ni los compradores ni quienes han analizado el modelo de zapatilla, sino la propia compañía.

“Vemos de forma creciente fotos en Instagram en la que la gente hace la foto de sus zapatillas con sus pies planta abajo, asegurándose de que los pies estén apuntando hacia abajo”, apunta el diseñador responsable de la línea en cuestión. Las zapatillas están diseñadas para que se vean ya así de forma correcta. “Fue una elección de diseño a propósito”, explican.

La decisión de diseño está marcada, apuntan en Quartz, por el hecho de Instagram se ha convertido en un polo gigantesco para hablar de zapatillas. La comunidad de gente que comparte imágenes de las mismas es muy elevada y, al final, señalan, los diseñadores se están inspirando en lo que ocurre en ese escenario (como podría hacerlo con otras cosas).

Pero lo cierto es que la cuestión es un poco más compleja, porque Instagram ya no es solo la inspiración. En realidad, es el objetivo último de lo que se está lanzando al mercado. El producto nace y se orienta a la foto final: la idea está en que su forma haga que los consumidores lo publiquen en esa red social. Y esto hace que que sea ‘instagramable’ se convierta en lo fundamental, por encima de todas las cosas.

Adidas es un nombre popular que lo ha hecho, pero no es el único que está apuntándose a esta tendencia. Los restaurantes ya empiezan a diseñar sus interiores de un modo que parezcan atractivos para la foto en Instagram y pequeñas marcas usan la idea para impulsar su negocio. Un fabricante pequeño de helados, Van Leeuwen, cambió su packaging para hacerlo más agradable para Instagram y sus fotos y vio como sus ventas aumentaban.

Vía: Puro Marketing

¿Cómo integrar las redes sociales a la estrategia de mercadeo?

No hay que olvidar que las redes sociales son parte de una estrategia más amplia. No vendes pero generas confianza y autoridad con tus respuestas.

Es demasiado fácil quedar atrapado en el alboroto de las redes sociales y olvidar que son parte de una estrategia más amplia.

Para los dueños de negocios, la idea de marketing de contenido y redes sociales debe ser confusa. ¿Cómo sabes que está funcionando? ¿Hay un retorno de la inversión directo y mensurable? ¿Qué pasa después?

En las redes sociales, siempre debes estar atento al juego final: convertir a los visitantes/seguidores en clientes. Crear e involucrar al público es una parte importante de una buena estrategia de marketing digital, pero solo es el comienzo.

Ya se ha avanzado lo suficiente para saber que las redes sociales no son la herramienta de venta más directa, entonces, ¿por qué todavía lo hacemos? Básicamente, hay mucho más en juego en las redes sociales que en las ventas.

Cuando utilizas las redes sociales de forma adecuada, conoces a clientes potenciales y te conocen. Generas confianza y autoridad con tus respuestas y creas lealtad al hacerte personal. Esto puede resultar en una venta hoy o más tarde.

Las redes sociales son ruidosas y caóticas. Para destacarte, debes proporcionar una comunicación que llame la atención, ya sean tuits o contenido atractivo. Ser inteligente no es suficiente. Los tuits, las publicaciones e imágenes, como las que se encuentran en Adobe Stock, tienen que cumplir un propósito.

A continuación, se presentan cinco consejos para hacer que funcionen:

La recompensa es el contenido: las redes sociales son inútiles a menos que haya una olla de oro al final del arco iris. El contenido es la piedra angular de la comercialización en este escenario.

“Es importante que hagas contenidos llamativos e innovadores. Esto será lo que marcará la diferencia. No pongas límites a la imaginación y atrévete.”

(7 estrategias para optimizar tus redes sociales)

Cuando compartes gráficos y participas en conversaciones ingeniosas, el objetivo es ganar interés y atraer a la gente a querer aprender más. Pero aunque un gran trabajo visual puede obtener muchas acciones, no los convertirá automáticamente en clientes.

Cuando llegan a tu sitio, el contenido debe ser tan interesante como la publicación que los atrajo. Si bien las redes sociales a menudo se comparan con la pesca, las personas no son peces. Un señuelo brillante podría llamar su atención, pero el anzuelo tiene que cebarse con lo real o el pez nada. El contenido es lo real.

Orienta los anuncios: la orientación puede ser complicada. Tienes que conocer realmente a tu audiencia. Una de las armas más poderosas y a menudo olvidadas para las empresas tradicionales o las campañas de eventos es la orientación de anuncios locales de Facebook. Cuando sabes quiénes son y dónde están tus clientes potenciales, el ROI en los anuncios de Facebook puede ser realmente impresionante.

Crea una página de inicio de sesión opcional: crea tu lista de correo electrónico con la opción de incluir el contenido más valioso. Si has orientado correctamente y tu contenido es excelente, a la mayoría de las personas no les importará entregar una dirección de correo electrónico. Una página de inicio efectiva es la clave para la conversión.

Integra el marketing por correo electrónico: si lo haces bien en las redes sociales, estarás alentando a los lectores a suscribirse a tu lista de correo electrónico, enviando correos electrónicos específicos y ofreciendo contenido valioso.

Además, los correos electrónicos deben contener enlaces a las redes sociales, con el fin de alentar a los seguidores de Twitter a conectarse contigo en Facebook o Instagram. Integrar el marketing por correo electrónico y las redes sociales teniendo una visión holística, es la descripción perfecta de una estrategia de marketing integral.

Ser consistente: ser constante no siempre es tan fácil como parece. Tu audiencia potencial podría ser personas con un amplio rango demográfico. O peor, tu marca puede ser muy fuerte para algunos targets.

¿Cómo puedes fomentar la coherencia cuando te topas con un obstáculo? Es posible que debas comprometerte. Tal vez tengas que cambiar el título de la publicación al publicar en otra plataforma de redes sociales en la que estás promocionando, para así superar los censores y otras restricciones.

Piensa en las redes sociales, campañas de marketing y publicidad, contenido, eventos e incluso aplicaciones como partes de un todo, los colores en un arcoíris, los caminos que conducen Roma, los engranajes en una máquina, cualquier analogía que te ayude a visualizar la integración del marketing de contenidos.

Cuando todos los aspectos de la estrategia de marketing funcionan juntos, es garantía de que el marketing será efectivo.

Un artículo escrito por Edith Gomez

Las 5 claves para afrontar la transformación digital y responder a las necesidades del cliente

Si una compañía o marca quiere ser más cercana con sus clientes, necesita redefinir y repensar todo lo que hace. Estos son los consejos para empezar la transformación digital y convertir el marketing en algo que responda correctamente a las necesidades de los consumidores, según cuenta Dan Tynanen Adweek.com.

1 – Perder el esquema organizativo

Transformar la propia organización para ser más ágil y receptiva a las necesidades de los consumidores supone repensar cómo se organizan internamente los equipos y cómo se desarrolla el talento. El primer paso es desvincular los proyectos de las unidades organizativas y construir equipos ad hoc que se enfrenten a retos específicos, según Christopher Ross, director de Gartner.

En el mismo sentido, Noam Paransky, svp of digital de Gap Inc., considera que las compañías necesitan darle una vuelta a las premisas básicas de diseño de su organización. “Cada organización necesita pensar, en primer lugar, cómo están organizados, y luego cómo se abren al talento, y cómo esas transformaciones pueden conectar con los miembros clave del equipo que pueden llevar estos esfuerzos a la vida”.

2 – Reducir el portfolio

Una barrera típica en la transformación es que las agencias y los equipos de marketing asumen más de lo que pueden manejar. “Una de las quejas más frecuentes de las organizaciones de marketing es que están abrumados con el trabajo”, dice Ross. “Pero nunca se toman el tiempo para eliminar lo marginal o lo mediocre. Hay que deshacerse de esas cosas”.

3 – Mirar fuera de la propia industria

Las compañías que disfrutan del mejor éxito en la transformación normalmente buscan inspiración e innovación más allá del centro de su propio negocio, como señala Brian Solis, analista principal de Altimeter.

“Las compañías que más me impresionan son aquellas que miran hacia fuera en busca de innovación, como Starbucks o Domino’s. Starbucks se considera a sí mismo como una compañía de tecnología móvil; Domino’s quiere ser el Amazon de la pizza. Son conscientes de que tienen que pensar como este tipo de compañías para competir con rapidez”.

4 – Estar listos para la pelea

A las organizaciones no les gusta realmente ser reorganizadas, y hacer salir a la gente de su zona de confort puede hacerles sentir incómodos. “Siempre hay anticuerpos que luchan contra el cambio”, señala Brett Zucker, CMO de Monotype. “Tienes que estar constantemente recordándote a ti mismo la razón de hacer lo que haces. Nunca quieres estar en una posición en la que no tengas opción. Si tú no eres el propio defensor de tu cambio, alguien tomará esas difíciles decisiones por ti”.

5 – Dejar de perder el tiempo y pasar a la acción

La transformación digital no es una nueva ERP (Enterprise resource planning) o CRM (customer relationship management), que se desarrolla una vez y ya no se tiene que pensar en ello de nuevo hasta diez años después. Es un nuevo modelo operativo que se transforma constantemente. Así que no hay que perder el tiempo en ciclos prolongados de planificación e ingeniería de sistemas, según Andy Peebler, general manager de CloudCraze, que ha creado una plataforma de e-commerce basada en Salesforce para marcas como Coca Cola o Kelloggs.

“La realidad de la transformación digital es que nunca va a estar finalizada. Así que averigua con qué tipo de consumidores quieres trabajar e identifica un set simple de transacciones y tipos de interacciones que quieras mover primero a digital, y comienza. Es lo más importante”.

Vía: Marketing Directo

Cómo motivar a los empleados para mejorar resultados a corto plazo

Todas las empresas buscan mejorar su productividad de sus trabajadores. Para ello es fundamental la motivación de cada uno de ellos, algo que es fácil decir y complicado de lograr. Pero no imposible. Por eso vamos a ver cómo motivar a los empleados para mejorar resultados a corto plazo. Se trata de reavivar su pasión por el trabajo bien hecho, que muchas veces se pierde a medida que se van cumpliendo años en la empresa.

Y no necesariamente tiene que ver con la política de incentivos por objetivos. Porque estos ya están asumidos en muchos casos como parte de la retribución. Los empleados lo saben y juegan con ello. Cuando se sabe que un mes no se cumplen objetivos o que ya se ha llegado al tope, pero no se va a lograr el siguiente escalón. Este tipo de alicientes funcionan más a largo plazo, pero no a corto.

Los pequeños objetivos

Hay algo que deberíamos aprender a la hora de motivar de los videojuegos. Para que funcione y no se pierda el interés es necesario ofrecer recompensas a los participantes que puedan conseguir y que no tengan que pasarse horas jugando. Estos pequeños logros son los que hacen que se mantenga el interés a lo largo del tiempo.

Por eso es necesario establecer pequeños objetivos semanales, que los empleados puedan lograr y que sumen para su política de incentivos global. Y esto se puede realizar en casi cualquier puesto de trabajo. Ese objetivo semanal ayuda a mejorar de forma notable la productividad.

Si no funciona, vete a casa

La productividad muchas veces tiene que ver con la capacidad de concentración. Si tenemos alguna preocupación familiar, personal o simplemente estamos medio enfermos hay que saber cortar e irse a casa. Y que no pase nada. No se trata de escaquearse del trabajo, sino de estar en el trabajo y dedicar las horas a sacar adelante las tareas asignadas.

Pasar de la cultura del presentismo a la de la productividad implica tomar medidas drásticas. ¡Si no rindes, a casa a descansar!

Incluso si se puede trabajar desde casa estas horas serán mucho más productivas. Siempre es más fácil concentrase en casa sabiendo que el hijo que tiene enfermo está ya en la habitación de al lado descansando, que preocupado en la oficina por no saber quién puede pasar a recogerlo en el cole.

Esto supone para muchos empleados una deuda “moral” con la empresa. Esa tarde que se han ido a casa porque su hijo estaba enfermo, porque tenían que arreglar algo o realizar alguna gestión, supondrá que los días siguientes se va poner mucha más atención y empeño en hacer bien el trabajo.

La responsabilidad es tuya, tu decides

Otra de las cuestiones que ayuda a mejorar la productividad es entregar el control del proyecto al trabajador. Y esto implica en muchos casos poder de decisión. Hemos sido nosotros los que hemos diseñado y decidido como tenían que hacerse las cosas. Por lo tanto se pone mucho más empeño en que todo salga bien.

Esto no implica que el jefe se aparte y nos deje un marrón. Todo lo contrario. Se trata de hacerse un lado, de que se tutorice la tarea, se aconseje, pero también se acepte que sus sugerencias no tienen por qué ser necesariamente mejores que las planteadas por el propio empleado.

Y aquí hay que tener cuidado cuando las cosas no salen bien para no arruinar la confianza de los empleados. Aquí el jefe tiene que ser más como un buen entrenador de fútbol. Cuando se gana el mérito es de los jugadores, cuando se pierde la responsabilidad del entrenador, en este caso del jefe. Tutelar la ejecución de las tareas tiene asociado este compromiso. Su labor será hacer que todo el mundo aprenda de estos errores, que no se vuelvan a repetir, pero nunca señalar la responsabilidad en un miembro del equipo que ha fallado.

Los beneficios de la empresa son tus beneficios

Por último esta mejora de la productividad tiene que concluir con una mejora de la facturación y los beneficios. Y es necesario socializar estos beneficios. Se trata de que ambas partes salgan ganando. El trabajador tiene que notar mejoras, quizás algo más de salario, mejores condiciones, etc.

Si la empresa va bien lo tienen que notar todos los empleados en función de su compromiso e implicación.

O pequeños detalles que se tienen que dar en las empresas, que ayuden a generar mejor ambiente de trabajo. Pero esto no basta. Recuerdo una empresa en la que realicé una entrevista hace unos años en la que los viernes, antes de salir a mediodía el responsable reunía a todo el mundo y hacía un pequeño repaso de la semana y anticipaba la siguiente. Algo anodino y habitual, poco motivador se podría pensar.

La parte divertida es que en esa reunión todos comían juntos pizza mientras se realizaba el análisis, que pagaba la empresa y luego se marchaban a casa tras una breve charla motivadora. Se iban a su casa a descansar pero el lunes todos tenían muy claro que debían hacer para mejorar su trabajo a lo largo de la semana, cuál era su objetivo y con las pilas cargadas para lograrlo.

Un artículo escrito por Carlos Roberto