¿Te cuesta levantarte por las mañanas para ir a tu oficina? ¿Te aburre el simple hecho de pensar en las largas horas que te esperan en tu día de trabajo?

¿Esperas con ansias que la semana termine para no ir a trabajar?

Si te sientes identificado, no eres el único.

Yo también pasé por lo mismo cuando tenía un empleo a tiempo completo que odiaba. Un empleo que no me traía nada bueno además de un salario.

No vale la pena soportar algo tan malo. Lamentablemente, se ha demostrado que la mayoría de personas odian sus trabajos.

¿Y por qué no renuncian? Simple, porque tienen miedo.

Es comprensible y totalmente normal sentir miedo a dejar un ingreso fijo y estable. El miedo existe por nuestro mecanismo de supervivencia.

Pero la vida no se trata solo de sobrevivir, se trata de crecer. ¿En qué momento creces?

Si sigues esperando, serás un simple espectador de lo que ocurre en tu vida. No tendrás el control si no decides tomar acción.

Por eso, aquí voy a enseñarte los 4 miedos que superé antes de dejar mi empleo y cómo tú puedes superarlos también para encontrar el trabajo que realmente te haga feliz.

 

4 miedos que superé antes de dejar mi empleo

 

1. Miedo a fallar

Es común sentir miedo al fracaso. Sin embargo, tenemos que entender que es parte del camino hacia el éxito.

Algo que me funcionó fue darme cuenta de que el peor escenario posible era mi situación actual.

Si no estás avanzando hacia el objetivo que quieres lograr, estás por mal camino. Yo no podía seguir permitiéndolo.

Y si fallaba, no me iba a morir ni sería el fin del mundo. Podía levantarme y volver a intentarlo con la gran experiencia adquirida. No sería el primero en fracasar.

Muchas personas exitosas han fallado antes y se han levantado para demostrar lo que pueden lograr.

Recuerda que el arrepentimiento termina siendo peor que el fracaso.

2. Miedo al cambio

Salir de nuestra zona de confort nos cuesta mucho. A nuestra mente no le gusta el cambio.

Pero, ¿por qué tienes ese deseo interno de querer un cambio en tu situación? Sabes que no te sientes cómodo con ello pero aun así tienes ese deseo.

El peor error es ignorar ese deseo por miedo. En realidad, es tu propio instinto el que ya no quiere más de lo mismo y sabe que puede ir por más.

La necesidad de crecimiento o algún elemento externo te provocan buscar un cambio.

Encuentra la razón principal de querer un cambio y no tengas miedo a reinventarte. Después de todo, un cambio no es tan malo como seguir aguantando más de lo mismo.

3. Miedo al qué dirán

Todos tienen opiniones. Las personas juzgan a los demás y probablemente tú también lo hagas. Es inevitable, así que acostúmbrate.

Tener miedo a lo que piensen ciertas personas solo te hará infeliz. La opinión de los demás no te llevará al éxito ni te dará de comer.

Las críticas constructivas pueden ayudarte, pero si no te aportan nada, será mejor ignorarlas.

Muchas personas te dirán que es mejor la estabilidad, que no renuncies, que estás siendo tonto, etc. Si haces caso serás su prisionero toda tu vida.

Es hora de empezar a vivir como siempre has querido.

Las personas proyectarán sus miedos en ti. Tú no tienes esas creencias limitantes. Solo basta con creer en tu propia capacidad para lograr cualquier cosa que te propongas.

4. Miedo a la falta de dinero

El factor dinero podría ser el más importante a considerar al dejar un empleo. Sí, necesitamos dinero para sobrevivir, especialmente cuando tenemos que mantener a una familia.

Tienes que empezar haciendo un presupuesto del dinero que necesitarás para pagar tus necesidades básicas mientras trabajas en tu objetivo. Algo prudente es tener dinero suficiente para mantenerte unos seis meses.

Si quieres empezar un negocio propio, empieza a hacerlo en tus horas libres. Irás acelerando el proceso y tal vez puedas dar el gran salto sin verte muy afectado financieramente.

Si estás buscando un mejor empleo, solo necesitarás tiempo aparte para las entrevistas. ¡Empieza tu búsqueda ahora!

No dejes que el miedo a la falta de dinero te detenga. Algo que me sirvió a mí fue pensar en el dinero que estaba perdiendo con un empleo que no me satisfacía.

Dedícate a aquello que te apasiona y el dinero vendrá solo.

No es necesario que des el salto ahora y sin pensarlo. Tendrás que diseñar tu propio camino y trazar un plan. Enfócate en lo que quieres lograr y te gustaría hacer el resto de tus días.

El dinero es importante, pero no lo es todo en la vida. No vale la permanecer en un trabajo que te hace infeliz. Adopta la mentalidad de crecimiento y empieza a tomar acción hacia tu nueva vida.

¡Tú puedes!

¿Cuál de estos miedos te está impidiendo dejar tu trabajo? ¡Déjanos tus comentarios!

Vía: Gananci