Los propósitos de año nuevo más buscados por los españoles y cómo lograrlos

El fin de la Navidad y el año nuevo traen siempre los buenos propósitos, que suelen repetirse cada año, al menos en su mayoría. Los clásicos son el hacer tal o cual curso, ponerse en forma, llevar una dieta sana o el más ambicioso de cambiar de estilo vida en todos los ámbitos.

Lo malo es que no se suelen conseguir ni los pequeños ni menos aún los grandes planes, abandonándolos pronto. Pero los españoles no se rinden y cada año tienen esos propósitos más buscados que seguro tienes tú también y querrás saber cómo lograrlos sin abandonar en el intento.

Con los consejos de a continuación, tendrás los mimbres para, por fin, poder lograr los propósitos de año nuevo y que ese logro forme parte ya de tu vida, con facilidad y para siempre. Pero depende siempre de ti, de tu perseverancia y actitud.

Cada año nuevo trae consigo una lista de deseos y metas que muchos españoles se proponen alcanzar, desde los clásicos como hacer ejercicio y perder peso hasta los más contemporáneos como cuidar la salud mental o respetar el medioambiente.

Los propósitos de año nuevo son tan diversos como personales, pero los hay recurrentes. Sin embargo, lo que querrás saber es ¿cómo podemos lograr estos objetivos de manera efectiva?

Salud y bienestar, los reyes de los propósitos

Hacer ejercicio y perder peso

Sin duda, estar en forma y perder peso son de los propósitos más populares. Para lograrlo, es fundamental contar con un plan de acción realista, que incluya la ayuda de profesionales como nutricionistas y entrenadores personales.

Pero sobre todo fuerza de voluntad, haciendo del ejercicio no solo un modo de vida definitivo, sino renunciando al sedentarismo, porque no basta con ejercitarse dos o tres veces a la semana si luego estás todo el día sentado o tumbado. Es tanto o más importante moverse durante todo el día: si trabajas sentado, levántate cada hora y muévete 5 minutos, si viajas, bájate alguna parada antes y camina, usa siempre las escaleras físicas y no mecánicas, etc.

Comer saludable

Comer bien es otro objetivo común, pero a menudo falla por falta de tiempo y planificación. La clave está en organizar las comidas y priorizar la preparación de alimentos saludables en casa. No hacen falta grandes y complicadas dietas, sino simplemente comer sano, natural y lograr déficit calórico. Frutas, verduras, pescados, frutos secos y evitar fritos, alimentos procesados y azúcares.

Salud Mental y gestión del estrés

La salud mental se ha convertido en un propósito esencial y debería ser, de hecho, el propósito base, porque sin esa estabilidad, el resto se derrumba o no se alcanza. Para cuidarla, es importante buscar actividades relajantes, como la meditación o el mindfulness, y no dudar en buscar apoyo profesional si es necesario. Te basta para empezar con 10 minutos de meditación sin pensar en nada, para respirar lenta profundamente, verás los resultados.

También busca tiempo para dedicar tiempo a ti cada día, ya sea para leer, escribir en un diario tus pensamientos y sentimientos o darte un paseo largo para despejarte, mejor si es por un parque o zonas verdes. Y practica la gratitud diariamente, buscando la felicidad en las pequeñas cosas. Reconoce los aspectos positivos de tu día a día y verás como mejora tu estado de ánimo y perspectiva.

El descanso adecuado también es fundamental para alcanzar cualquier meta. Establecer una rutina de sueño regular y respetarla es crucial para mantener tu bienestar físico y mental. Acuéstate habiendo cenado al menos hace dos horas, y una hora antes sin estar con aparatos electrónicos, y esa hora la dedicas a leer o escuchar música. Y duerme siempre en una estancia fresca, a oscuras y sin ruidos ni electrónica cerca.

Desarrollo personal y hobbies

Es otro de los clásicos entre los propósitos: aprender un idioma, un instrumento, hacer un curso… Al final, por falta de tiempo o perseverancia, se abandona más pronto que tarde o bien se retoma levemente cada poco o mucho tiempo. No hay continuidad.

Es importante ampliar tus conocimientos o adquirir un nuevo hobby son metas enriquecedoras. Para lograrlo, es vital dedicar tiempo regularmente y establecer metas a corto plazo que te motiven a continuar. No pretendas dominar un idioma en unos meses o aprender a tocar el piano en un año, porque cuando veas el lento proceso, abandonarás. Haz un «cholismo», partido a partido, pequeño logro a pequeño logro semanal, y verás como con el paso del tiempo te das cuenta de tu evolución, y de paso será ya una costumbre y hobby de por vida.

Dejar de fumar y de beber, o reducir su consumo

Muy recurrente, sobre todo tras la Navidad, donde te pasas en todo. Dejar de fumar o beber menos alcohol son desafíos que requieren una combinación de fuerza de voluntad, apoyo social y, en ocasiones, ayuda profesional, más aún en un país donde divertirse va asociado indisolublemente al alcohol. No te dejes influir y verás como esa independencia te lleva a su vez a la fuerza de voluntad.

Cuidar la vida social y familiar

Pero no todos los propósitos son profesionales, personales o artísticos. Si hay algo vital es la familia y las relaciones con amigos y familiares. Si eres de los que tu trabajo o personalidad hace que no los atiendas como se debe, no escuchas o no haces nada con ellos, es hora de cambiar. Planifica cada semana actividades o momentos para estar con los que más quieres, sin excusas. En este caso la ventaja es que no son obligaciones, sino algo que te gustaría cambiar de verdad y que disfrutarás, sin objetivos concretos.

Mantener una vida social activa y aprender a escuchar mejor a los demás mejora las relaciones y bienestar emocional. Participar en actividades grupales y practicar la empatía son pasos importantes en esta dirección, así que a por ello, y si no tienes apenas trato familiar o amigos, ya sabes, hoy en día hay decenas de redes sociales para quedadas, agrupaciones de gente con gustos similares o para hacer excursiones, viajes. Apúntate a un bombardeo en 2024.

Si aun así te sientes vacío, igual deberías involucrarte en actividades de voluntariado y aportar positivamente a la sociedad, enriqueciendo de paso tu propia vida. Qué mejor propósito de año que ayudar a los demás.

Finanzas personales: ahorrar e invertir

Con la inflación, el coste de la vida, la incertidumbre laboral y la crisis anunciada y temida, la economía es algo que siempre preocupa, más aún en este momento. Por eso, más que nunca, aunque hay que preocuparse por ello, no hay que obsesionarse y convertirlo en una posible frustración o situación que te lleve a lo contrario, perder dinero.

Los propósitos más buscados en finanzas es salir del endeudamiento y ahorrar dinero. A partir de ahí, invertir bien y conseguir cierta rentabilidad. Al menos las dos primera deberían de ser recurrentes cada año.  La gestión eficaz de las finanzas personales, que incluye salir de deudas y ahorrar, requiere de un plan financiero claro y realista. La ayuda de un asesor financiero te puede ser de gran utilidad en este proceso, sobre todo si apenas tienes conocimientos y cualquier paso en falso puede ser fatal.

Si tienes tu economía saneada, iniciar el camino de la inversión es un propósito valioso e incluso necesario, sobre todo en este escenario de inflación alto, donde tu dinero año a año pierde valor si no lo mueves. Informarte adecuadamente y empieza con inversiones pequeñas y de bajo riesgo, como renta fija (perfecta ahora por los tipos de interés altos) y fondos de inversión garantizados indexados, por ejemplo.

Félix Esteban

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