Los bots han ido ganando en popularidad y en presencia en los últimos tiempos, convirtiéndose en una de esas cosas que los expertos ponen siempre en la lista de lo que está cambiando el mercado y las reglas del juego. Gracias al desarrollo de la inteligencia artificial, los bots son cada vez más complejos y cada vez más sofisticados, pudiendo ofrecer mejores servicios a los usuarios y consiguiendo que estos no sientan que están recibiendo información filtrada (de mala manera…) por una máquina.

Su integración en las apps de mensajería está además abriendo muchas puertas a su potencial uso en el futuro y al potencial aprovechamiento de los mismos, haciendo que su poder pueda ser muy elevado. Los bots pueden cambiar y mucho la atención al cliente, el filtrado de la información o la experiencia de usuario. Para algunos sectores, como pueden ser la banca o el turismo, se espera por ejemplo que los chatbots cambien por completo cómo operan y revolucionen su estrategia.

Los medios han sido los pioneros en lanzarse al uso de los bots y a su aprovechamiento, especialmente en el mercado de habla inglesa. Este uso entusiasta por parte de los medios tiene bastante lógica, pero ayuda además a ver mejor las cosas y a que los medios funcionen como una suerte de pioneros que adelantan cosas para que luego otros jugadores (véase, los marketeros) sepan qué deben hacer con ellos. De hecho, todo lo que han aprendido los medios y todas las soluciones que los bots les ofrecen se pueden traducir rápidamente cambiando un par de palabras a lo que las marcas y empresas necesitan y deberían hacer.

Para los medios de comunicación, los bots son una más de las posibles soluciones a uno de sus principales problemas hoy en día. Necesitan encontrar nuevas maneras de llegar a sus lectores/espectadores y necesitan además que estas nuevas fórmulas encajen con lo que los consumidores quieren y esperan de los nuevos tiempos. Los bots, como apuntan diferentes fuentes de la industria en el documental que al tema le han dedicado en The Drum, permiten ofrecer contenidos de un modo muy específico al consumidor. Dan el contenido que saben que el consumidor quiere en el momento exacto que el consumidor lo quiere.

Es decir, los bots se han convertido en la gran esperanza en términos de personalización. Son una oportunidad para crear experiencias únicas y diferenciadas, las que los consumidores/receptores de la información quieren ver, y de aplicar además filtros para que la experiencia sea mucho más única, mucho más concreta. Si uno quiere saber lo que ocurre sobre un tema concreto, el bot se encargará de ofrecérselo.

Nuevas oportunidades

Además, los bots permiten llegar a donde el consumidor quiere que los medios estén. Uno de los elementos son las apps de mensajería. Los consumidores ya están ahí y quieren que los medios también estén. Quieren recibir información por la vía de comunicación que están empleando de forma recurrente. No estar es una oportunidad perdida, pero hacerlo con el modo de funcionamiento actual resulta insostenible. Para solucionar ese problema, las marcas tienen a los bots.

De hecho, los bots son los que ofrecen informaciones concretas que son las que los consumidores buscan de forma más específica en esos entornos, como puede ser la información del tiempo o los resultados en deportes de los equipos que siguen. Pero, además, los bots permiten llegar a nuevos nichos de mercado o abrir nuevas oportunidades.

Algunos de los pioneros están viendo como estas herramientas les permiten llegar a nichos de mercados que les costaba alcanzar. La prensa de referencia económica, por ejemplo, está logrando conectar con los jóvenes millennials, un mercado que era reacio a leer sus noticias.

Además, los medios los están empleando ya para ofrecer soluciones y servicios nuevos y entrar en nuevos nichos de mercado que les permiten monetizar su trabajo, como es el caso del ecommerce. Los bots pueden ayudar a hacer seguimiento de productos y meterlos en nuevas áreas de negocio.

Vía: Puro Marketing