Cómo es tener un ataque de pánico, según un especialista en ansiedad

Una crisis o ataque de pánico comienza de repente y suele alcanzar su punto máximo al cabo de 10 a 20 minutos, aunque algunos síntomas pueden mantenerse por más de una hora. Se estima que entre 1 y 3 personas de cada 100 experimentará uno a lo largo de su vida.

Pero es posible que aunque el término sea popular no se sepa muy bien qué conlleva esto. El nombre hace pensar en un sentimiento intenso en el que el miedo se apodera de uno y razonar parece imposible.

La intensidad puede ser tal que es posible confundirlo con un ataque cardíaco, describe la biblioteca médica de EEUU. Pero no son como aparecen en la tele. «Alguien rodando por el suelo, teniendo flashbacks,como si el mundo se estuviera acabando».

Así lo enfatiza en una entrada de Instagram el psicoterapeuta Joshua Fletcher. El especialista suele compartir en sus redes y web consejos para controlar la ansiedad y mejorar la vida de quien conviven con este más que común problema de salud mental.

«La mayoría de los ataques de pánico son parte de una respuesta de congelación del cuerpo y la mayoría de las personas en realidad no pueden reconocerlos», afirma. «En su mayoría, conllevan que alguien abandone la situación en la que se encuentra y busque seguridad de que estará bien».

Cómo identificar un ataque de pánico

En palabras de Fletcher un ataque de pánico hace sentir como si uno ya no estuviera presente en el sitio que se esté, y se desconecta de aquellos que le rodean.

«Junto a esto puede haber síntomas físicos como un corazón acelerado, dificultad para respirar profundamente y una sensación de peligro inminente, que impulsa la necesidad de escapar de dondequiera que estemos».

Dolor torácico, sensación de desmayo o asfixia, temblor, sudoración, náuseas y hormigueo en las extremidades, son asimismo síntomas compatibles, según la biblioteca médica de EEUU.

El especialista añade que mucha gente experimenta «pensamientos fuertes y convincentes» que a menudo comienzan con «Y si». Estos  normalmente involucran preocupaciones sobre la salud mental de quien los experimenta tales como miedo a volverse loco, tener un infarto o incluso morir.

Estos pueden suceder ante una causa concreta, como en las fobias o sin desencadenante aparente. Cuando estas crisis de temor se repiten esto puede deberse a un trastorno de pánico. Pueden ocurrir con tanta frecuencia como varias veces al día, o unas pocas veces al año. Lo que termina por alterar la calidad de vida de la persona.

Si tienes síntomas compatibles con un ataque de pánico, lo más adecuado es que consultes con un médico.

Cristina Fernández Esteban

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