5 películas para reír a carcajadas en Star+

Para el actor Charles Chaplin, hacer reír en sus películas era el resultado del equilibrio entre un buen material, el talento de un actor y la inteligencia del público. Lo explicó en una entrevista al periódico New York Times, en la que, además, dejó claro una de las máximas de su éxito. Comprender que el trabajo de un humorista, es tomar el pulso a los temas más complicados. Eso, para luego convertirlos en chistes que analicen los grandes dilemas culturales desde puntos de vista frescos y críticos.

La opinión de uno de los comediantes más conocidos de la historia del cine, parece reflejarse en la forma en que Hollywood asume el humor en la actualidad. En una época que explora nuevas sensibilidades y perspectivas, la manera de provocar carcajadas se ha convertido en un reflejo de ingenio. Al mismo tiempo, una forma de entender lo que resulta divertido a una generación más atenta a los temas que se tocan y de qué manera se hace. Lo que convierte a las premisas que buscan divertir en un recorrido por los intereses y perspectivas de una audiencia más exigente. 

Para reflexionar acerca del particular, te dejamos cinco comedias que puedes ver ahora mismo en Star+. Desde el humor extraño de una cinta que reflexiona sobre la fama hasta un escenario curioso en que tres hermanos se reconcilian entre sí. El humor es el lugar común que une a estas historias y sus mensajes más sutiles. Todo, al ritmo de las risas. Su mejor y más interesante elemento. 

La Última Yarda

Trish (Jane Fonda), Maura (Rita Moreno), Betty (Sally Field) y Lou (Lily Tomlin) han pasado buena parte de su vida, debatiendo del mismo tema. El futbol americano. Por extraño que parezca, al grupo le obsesiona no solo el juego y sus particularidades, sino también sus jugadores. Por lo que cuando su héroe Tom Brady y el equipo los New England Patriots participen en el Super Bowl LI en Houston, todas decidirán acudir al histórico evento.

Pero más que eso, también, disfrutar de un recorrido poco usual para un grupo que necesita vincularse de nuevo. Mucho más, comprender que el deporte puede ser solo la excusa para profundizar en los viejos y nuevos temas que les obsesionan.

Lo que puede interpretarse como una premisa simple — y lo es, en cierta forma, — se convierte en una exploración de la amistad, el tiempo y la aventura con facilidad. Mucho más cuando el director Kyle Marvin utilice el talento para hacer reír de su elenco e indudable química al reflexionar en temas más duros. De la vejez, a la muerte y la pérdida. La Última Yarda utiliza el humor para profundizar en la naturaleza humana. Un punto que lleva a un escenario por completo nuevo en su emocionante y desternillante escena final.

Beatriz at Dinner

El humor y una aguda crítica social se combinan en esta cinta de Miguel Arteta, que al momento de su estreno en 2017, fue considerada la primera gran película de la Era Trump. Beatriz (Salma Hayek), es una sanadora holística de origen mexicano, que disfruta de una apacible vida. Jamás se ha visto en la obligación de profundizar o hacerse preguntas sobre el racismo o en cualquier caso, su origen étnico. Pero eso cambiará, cuando luego que su acto sufra una avería, deba pasar una noche en casa de un cliente. Lo que la llevará a hacer frente a Doug Strutt (John Lithgow), un empresario despiadado que resume las obsesiones y presiones de la inmigración en Norteamérica. 

Aunque la cinta no denuncia directamente la discriminación y prejuicio, su premisa utiliza la sátira para reflexionar en cómo se comprende la diferencia en EE. UU. en la actualidad. Beatriz tendrá que lidiar con preguntas malintencionadas, burlas a su origen étnico e incluso, críticas a su estatus legal. 

Durante una larga noche de tertulia involuntaria, quedará claro que en la sociedad estadounidense, hay diversas presiones y dolores que todavía necesitan ser analizados. Algo que la película hace entre risas, juegos de palabras y un retorcido sentido del humor. 

Birdman o (la inesperada virtud de la ignorancia)

La película de Alejandro González Iñárritu, es una sátira crítica que profundiza en los lugares más oscuros del mundo del espectáculo. En especial, cuando la fama se convierte en un escenario complicado que exige una dedicación completa para mantenerse a flote. Al menos, es el caso del actor Riggan Thomson (Michael Keaton), que por buena parte de su carrera interpretó a un solo papel. Y alcanzó la celebridad gracias a esa gran e icónica actuación. Pero ahora, en su vejez, la fama se convierte en algo más amargo y duro de manejar. 

El director utiliza un asombroso plano secuencia que se extiende por la película entera, para meditar en el reconocimiento y sus puntos oscuros. La cámara sigue a Riggan mientras intenta rehacer su vida, reconstruir su pasado en algo más que un puñado de películas y aspirar a mostrar su talento. Pero poco a poco, es evidente que no solo no podrá, sino que además deberá enfrentar, como pueda y no siempre con éxito, su propia decadencia.

Ganadora del Oscar a Mejor película en 2014, la cinta sigue siendo una exploración cínica sobre los desvelos y engaños de la fama. A la vez, una gran burla maliciosa acerca del deseo de triunfar a toda costa. Algo que Riggan únicamente logrará en la extraña e inolvidable escena final de la historia. 

Viaje a Darjeeling

Esta obra temprana de Wes Anderson estrenada en el 2007, es una experiencia casi espiritual que analiza los vínculos fraternos desde una dimensión amable y sensible. A la vez del humor absurdo y de un road trip que atraviesa la India, mientras los miembros de una familia intentan comprenderse. Lo que desemboca en las más hilarantes situaciones y al mismo tiempo, un meditado punto de vista del amor, el bien y la madurez.

Como todas las películas de Anderson, Viaje a Darjeeling es una combinación de secuencias en apariencia desordenadas. Particularmente cuando los personajes terminen abandonados en el desierto con una docena de maletas, una impresora y una máquina laminadora. Pero todas las situaciones confluirán en un escenario en común. El recorrido a través de los sentimientos de sus protagonistas como un caleidoscopio de circunstancias peculiares. 

Gradualmente, lo que comienza como un recorrido entre hermanos que distantes, se convierte en una reflexión sobre de los vínculos que unen al pasado y al futuro. Además, de, por supuesto, la forma en que el humor es la manera ideal de contar historias, incluso las que llevan un trasfondo doloroso. 

Dirty 30

La barrera de la tercera década de la vida suele ser una frontera incómoda para buena parte de los jóvenes adultos. Una premisa que el director Andrew Bush lleva a un extremo hilarante. Lo que comienza como una fiesta de cumpleaños se convierte en el escenario para el caos y las carcajadas. Lo que incluye que tres amigas, atrapadas en la rutina, decidan que es un buen momento para comenzar a vivir lo que dejaron atrás en los últimos años. 

Claro está, el tópico de la gran fiesta en la que todo se permite, no es en absoluto original. Lo que sí lo es, radica en cómo el director enfoca las ansiedades femeninas y sus peculiaridades. A la vez, de lo que conlleva crecer y madurar en nuestra época. Un tema duro que la película afronta entre chistes y risas. 

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