Ahorrar demasiado dinero también es malo: 4 asesores financieros explican por qué y qué hacer

Uno de los mayores errores que cometí a mis 20 años es un error que sigo cometiendo ahora a mis 30: gran parte de mi dinero está en una cuenta de ahorros y no tengo ningún plan ni estrategia para utilizarlo.

Resulta que no soy la única —muchos jóvenes inversores cometen el mismo error—. Según un estudio de Empower, la mayoría de los veinteañeros tiene el 28% de su patrimonio en efectivo.

Si bien muchos expertos tienen opiniones diferentes sobre qué porcentaje de la cartera de una persona debe ser efectivo (la opinión común es del 10% al 20%), aquí hay cuatro razones por las que mantener demasiada liquidez es una pérdida de dinero, según los asesores financieros.

1. Tu dinero pierde valor

Cada vez que me doy cuenta de que mi propia cartera de inversiones está muy cargada de efectivo, reflexiono sobre el hecho de que mantener mi dinero en una cuenta de ahorros significa que está perdiendo valor, y es algo que acabaré lamentando.

Lauren Anastasio, directora de asesoramiento y planificación financiera de Stash, dice que mantener efectivo tiene un coste de oportunidad.

“Incluso cuando la inflación no está en los titulares, el valor de tu dinero sigue disminuyendo con cada año que pasa”, dice Anastasio. “100 euros hoy no llegarán tan lejos como lo habrían hecho hace 10 años, y es indudablemente más valioso ahora de lo que será dentro de otros 10 años”.

En cambio, invirtiéndolo, se puede esperar razonablemente una tasa media de rendimiento anual de alrededor del 8%. Así que mantener demasiado efectivo significa perderse un crecimiento que permitiría seguir el ritmo de la inflación —o incluso superarla—, añade.

2. Es una señal de que no tienes objetivos financieros

Cuando entro en mi cuenta de ahorros y veo una cantidad satisfactoria, me siento financieramente bien, pero también me indica que no tengo claros mis objetivos económicos futuros.

Evon Mendrin, también planificador financiero, dice que tener demasiado dinero en efectivo puede ser señal de que una persona no tiene objetivos o prioridades financieras.

“No sabes qué hacer con el dinero, así que se queda ahí parado”, dice Mendrin. “Si tienes claras cuáles son tus prioridades financieras, puedes tener una mejor idea de qué hacer con el dinero que te sobra“.

Entonces, ¿qué se debe hacer? Mendrin recomienda dividir el dinero en distintos tramos.

“A corto plazo, incluye los gastos que tengas que pagar en ese periodo, como un fondo de emergencia“, explica. “Una vez llenado ese cubo, piensa en los objetivos financieros a medio y largo plazo. E invierta los fondos de acuerdo con esos objetivos”.

Según Mendrin, para objetivos a largo plazo, como la jubilación, se pueden invertir los fondos de una forma más agresiva, como acciones y bienes inmuebles, que se espera que superen de forma fiable a la inflación a lo largo del tiempo. Para objetivos a medio plazo, el excedente de ahorro se puede seguir invirtiendo en activos de renta fija como los bonos.

3. Estás perdiendo oportunidades

Aunque puede hacerte sentir seguro tener un montón de dinero en tu cuenta de ahorros, Nate Hansen, contable, advierte que, en ese momento, también estás perdiendo oportunidades.

“Mantener el dinero en efectivo año tras año en lugar de invertirlo es como no atreverse a pedirle una cita a la persona que te gusta del instituto”, ejemplifica Hansen. “Aunque la bolsa ha rendido en torno al 10% a largo plazo, también está el aspecto del interés compuesto de los fondos invertidos durante un largo periodo de tiempo”.

Hansen dice que si quiere seguir manteniendo una parte de la cartera en valores de muy bajo riesgo, entonces valores los activos del Tesoro —como las Letras del Tesoro o los bonos—.

“Algunos bonos estadounidenses se ajustan a la inflación en función del índice de precios al consumo”, explica Hansen. “Protegen contra la inflación mediante el ajuste del valor nominal real del bono a la inflación, en lugar de ajustar el tipo de interés”.

4. Se puede utilizar para compensar impuestos

Tony Matheson, planificador financiero, también recomienda utilizar el exceso de efectivo para ampliar al máximo las cuentas de jubilación y ayudar a compensar los impuestos de ese ejercicio fiscal.

“Si no estás aprovechando todos los límites de tu plan, estás pagando más impuestos de los necesarios”, dice Matheson.

En España, por ejemplo, los planes de pensiones difieren el impuesto sobre la renta hasta el momento de la jubilación a un máximo de 1.500 euros. Otras inversiones, como en empresas de nueva creación, también tienen ventajas fiscales.

Deja una respuesta