Pandemia de soledad: ahora la gente no quiere socializar los fines de semana

Durante el momento álgido de la pandemia de COVID-19, muchas personas apenas salían de casa. La mayoría de la población se quedó encerrada en casa y tuvo que adaptar sus hábitos de vida a un confinamiento. Hoy en día, a pesar de que las restricciones se han ido retirando, aún persisten ciertos efectos sociales.

En los últimos tiempos se han multiplicado los tiktokers que hablan de cómo prefieren pasar los fines de semana tranquilamente en casa en lugar de socializar. Un psicólogo subraya a Business Insider que la pandemia ha «fomentado una mayor aceptación social ante el hecho de pasar tiempo a solas».

El debate lo ha iniciado en gran medida la tiktoker Christina Kwong, que publicó un video el 7 de enero preguntando si alguien más siente que los fines de semana son «diferentes» ahora.

«Ya no me interesa tener planes los sábados y los domingos», dice la joven de 32 años en el vídeo, que ha sido visto más de 820.000 veces. «Hasta los viernes estoy en modo: me apetece irme a casa ya».

Kwong añade que se siente satisfecha solo con disfrutar de un trozo de tarta y un agua con gas, y que no necesita salir. «¿Esto es la edad o es solo un fenómeno extraño que nos está ocurriendo a todos?», se planteaba en el vídeo.

Ese vídeo ha desatado una avalancha de personas que coinciden con ella en los comentarios. Muchos responsabilizan al empeoramiento de la economía y a la inflación por hacer que salir sea una carga financiera, mientras que otros manifiestan que su adormecimiento social es fruto de la pandemia.

«Si salgo de casa me gasto al menos 100 dólares», dice uno de los comentarios con más de 3.000 likes. «Todo es tan caro que ya ni siquiera es divertido salir».

«Me afectó mucho hace un par de meses», escribe otra persona. «Cero ganas de salir a beber a los bares».

Otro usuario escribió directamente que le molesta tener planes para el fin de semana, y Kwong le respondió que a ella también le «irrita».

Los jóvenes dan prioridad a recargar las pilas antes que a salir de fiesta los fines de semana

Kwong explica a Business Insider que lleva ya un año sintiéndose así. Antes le encantaba ir de viaje, vivir nuevas aventuras, celebrar cumpleaños y cenas, pero ahora «encuentra la paz» quedándose en casa y recargando energía.

Cree que es una combinación de la edad y un resultado natural de cómo se percibe la vida después de la pandemia. «Creo que todos estamos cansados de transitar por un mundo de incertidumbre en nuestras vidas y en la realidad en la que vivimos», afirma Kwong.

En los últimos meses han aparecido multitud de vídeos similares, desde personas que hablan de de que lo único que desean es vaguear en el sofá y ver la televisión hasta usuarios que bloguean sus fines de semana solitarios para llenar el tiempo.

En un inciso del vídeo de Kwong con más de 700.000 visitas, el usuario @thefriendshipexpert achacó el cambio al concepto de «soledad aprendida». Citando un artículo de The Atlantic de 2023 que afirma que en los últimos años ha aumentado la soledad unida a la falta de socialización, el tiktoker  argumenta que la gente se siente más obligada a quedarse en casa y relajarse los fines de semana ahora en comparación a antes de la pandemia.

En uno de los estudios citados, una encuesta realizada en marzo de 2022 por la Kaiser Family Foundation a 1.243 adultos estadounidenses, el 59% de los encuestados afirmó no haber retomado del todo sus actividades previas a la pandemia.

Los espectadores están de acuerdo con los resultados que ha obtenido la encuesta, aunque muchos dicen que no les molesta estar solos. Muchos usuarios aplauden este cambio hacia un «mundo más introvertido», y algunos dicen que les encanta aprovechar los fines de semana para recargar sus pilas sociales.

«Ahora paso todo el tiempo haciendo ejercicio, caminando, trabajando, leyendo, durmiendo, viendo cosas, y aprendiendo», explica una persona. «Mi vida nunca ha sido más tranquila».

La pandemia ha «mermado las presiones sociales», señala un psicólogo

Yasmine Saad, psicóloga clínica licenciada, ha declarado a BI que el hecho de que los fines de semana se perciban «diferentes» ahora podría deberse a la pandemia y a otros acontecimientos y adversidades mundiales que son motivo de estrés.

Según Saad, el «cocooning«, es decir, la idea de que la gente se protege de posibles peligros quedándose en casa, es una respuesta natural a la creciente ansiedad de nuestro tiempo.

«El concepto de ‘relajarse’ ha evolucionado hasta convertirse en algo más que una actividad de ocio», añade. «Se ha convertido en una parte crucial de los mecanismos de supervivencia, que permite a las personas descomprimirse y encontrar consuelo en medio de la conmoción del mundo y el día a día».

Dice que ha observado una «tendencia dual» en los cambios de comportamiento tras la pandemia. Mientras que algunas personas se han vuelto más sociables y activas, otras disfrutan del rejuvenecimiento que proporciona el tiempo a solas, especialmente en un mundo que valora cada vez más el bienestar personal.

«La pandemia ha reducido las presiones sociales, permitiendo a la gente adoptar su estilo preferido de recarga, ya sea socializando o disfrutando de la soledad», afirma Saad.

Esto podría sugerir que la gente ya no siente la obligación que tenía antes de salir con amigos los fines de semana.

Según Saad, la intención que subyace a las decisiones de una persona es el factor más importante. Si alguien se queda en casa por «evitación excesiva» o porque siente que socializar es una obligación, debería reconsiderarlo, afirma.

«Se trata de participar en actividades que reequilibren y rejuvenezcan internamente, sin llegar a los extremos», afirma Saad.

Alba Pinilla

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